El último objeto del deseo.
Smartphones. Los celulares inteligentes desembarcan en el mercado local. Son para ejecutivos, pero también deslumbran a los usuarios particulares. Blackberry, el rey del e-mail portátil.
Por Sebastián Catalano
VIP conectados
Los turistas
invaden la Argentina y las empresas se esmeran por atenderlos
y mimarlos… sobre todo si son clientes cinco estrellas.
A mediados de diciembre, el hotel Sheraton Buenos Aires
anunció el desarrollo de la aplicación
Stay in Touch, un software que corre en los Treo 650
de Palm. La idea es que cada huésped del hotel
tenga su teléfono inteligente para acceder a
distintos servicios del hotel desde cualquier lugar,
como recibir las llamadas que entren a su habitación
o navegar por internet. Además, se puede chatear
con la administración, usar un traductor, realizar
conversión de monedas o utilizar las funciones
del aparato (como el reproductor MP3, cámara
digital y filmadora). El servicio tendrá un costo
de 5 dólares por día, además del
gasto telefónico que cada viajero consuma.
Ese señor de corbata y zapatillas que está sentado en
un café Starbucks de Plaza Cataluña, en Barcelona, no
reza, aunque parezca. Tiene la cabeza gacha, las manos juntas y se
balancea un poco… está dale que te dale con su moderno
celular.
No, tampoco. Esa señora con cara de jefa que almuerza al sol
en Puerto Madero no juega videogames. Está mandando órdenes
vía e-mail desde su flamante smartphone.
La moda que invade los Estados Unidos y Europa llegó a la Argentina.
Se trata del dispositivo que compite cabeza a cabeza con el iPod en
la categoría “gadget más deseado”.
A partir de ahora, por estos lares, Blackberry dejó de ser
sólo un gusto de mermelada. También es el nombre del
popular teléfono inteligente que Personal y Movistar promocionan
con bombos y platillos.
La nueva generación de móviles amalgama voz y datos.
Además, estos equipos vienen con cámaras de fotos, filmadoras
e internet. Todos tienen incorporado un teclado similar al de la PC.
En realidad, son una mezcla de teléfono y mini computadora.
Como toda novedad, el servicio local es caro y está orientado
a las empresas. Nada nuevo en el mundo tecno: pasó lo mismo
con los primeros celulares, las primitivas notebooks y siguen las
firmas. Pero tranquilos: la panacea del e-mail en todas partes y en
un diminuto aparato no tardará en llegar al resto de los mortales.
Blackberry reina en un mundo de gigantes móviles como Motorola,
Nokia y Samsung. Según la consultora Gartner Group, durante
la primera mitad del 2005, Blackberry estuvo al frente del mercado
global de equipos inteligentes con un 20,8%. La marca, una división
de la empresa canadiense RIM (Research in Motion), dio el gran salto
hace un par de años y hoy suma más de 4 millones de
usuarios. Con la fama se acuñaron términos como rezo
Blackberry, que describe la posición que adoptan sus usuarios,
y crackberry, en referencia a la supuesta adicción que genera
el sistema. Parece que el aparatito es un camino de ida.
“Lo usan ejecutivos, pero también desarrollamos aplicaciones
para usuarios individuales, como mapas, juegos y noticias”,
asegura Tracey Buckley, una ejecutiva de RIM que viajó a la
Argentina para el lanzamiento de Personal.
Pero no todas son buenas. Hace unas semanas, un juez federal norteamericano
sentenció que RIM viola las patentes de una pequeña
empresa, llamada NTP. “Cierra Blackberry en los Estados unidos”,
afirmaron algunos titulares. Muchos temblaron, pero todo se arreglará
extrajudicialmente, por unos 1.000 millones de dólares.
El gran secreto de Blackberry se denomina push e-mail. En los sistemas
convencionales de correo, el usuario se conecta a internet y le pide
a su servidor que baje los mensajes. Con push e-mail, los nuevos correos
son enviados en forma automática hacia el dispositivo. Por
eso las empresas lo adoran.
Pero la moda de escribir con los pulgares ya no es cosa exclusiva
de los señores de traje. Celebrities como Tom Cruise, la presentadora
de tele Ophra Winfrey y el ex presidente norteamericano Bill Clinton
lo usan. Hasta la muy de moda Paris Hilton sumó fama a mediados
de año cuando le robaron su Blackberry y publicaron sus contactos
en internet.
Las estrellas vernáculas aún no mandan e-mails desde
los restó de Palermo Soho. Pero no va a pasar mucho tiempo
para que Alan Faena aparezca fotografiado en esos menesteres. Mientras
tanto, las compañías de telefonía móvil
comienzan a pelear para quedarse con los primeros heavy users que
se suban a la ola.
Personal anunció un acuerdo con RIM para lanzar los equipos
en enero del 2006. Lo hará con los modelos 7290 y 7100g. Ambos
cuestan $1.400 y tienen pantalla color, capacidad Java, 4 MB y Bluetooth.
Además, Personal lanzó las plataformas Enterprise e
Internet, para dar servicios a profesionales y empresas. Los usuarios
individuales también pueden contratarlo y disfrutar hasta 10
cuentas de correo en un solo equipo.
“En los Estados Unidos es una fiebre. En todos los restaurantes
la gente deja su Blackberrys sobre las mesas”, asegura Guillermo
Rivabén, director de marketing de Personal. “Realmente
es adictivo. Hace que se puedan usar los tiempos muertos, pero también
permite que te relajes. Te llevás la oficina en el bolsillo”,
asegura.
Movistar, en tanto, anunció el convenio con RIM en 13 países
de la región. “Antes de fin de año comenzamos
con un testeo en 15 clientes. También tendremos un servicio
para profesionales y clientes con e-mail común, como los que
ofrecen los ISP”, asegura Daniel Miodownik, de Movistar.
Las empresas desembolsarán unos $199 por mes por cada usuario.
Los clientes individuales pagarán $80 mensuales y podrán
contratar paquetes de datos: 15 MB costarán $14.
CTI aún no ofrece el chiche de moda, pero tiene otras opciones.
El modelo Blue Angel, de Qtek, se diferencia de los smartphones locales
porque usa sistema operativo Windows Mobile, de Microsoft.
Además de RIM, otros fabricantes de dispositivos pujan en el
segmento inteligente. Nokia apuesta a su línea Communicator.
En la Argentina se puede comprar el modelo 9300, un teléfono
alargado que, cuando se abre, despliega un teclado y una pantalla
horizontal. Esta mini laptop cuesta $2.899 (sin línea telefónica).
Otra marca que también se mete con éxito entre los grandes
de la telefonía es Palm. Su producto Treo 650 ($3.299, sin
línea) es un clásico y, en los Estados Unidos, es el
gran competidor de Blackberry. En el país lo venden los tres
operadores móviles.
Los smartphone viene marchando. El rey Blackberry promete hacerle
la vida más dulce a los usuarios. Eso sí, cuidado. Tampoco
es cuestión de empalagarse y andar por la vida como un zombie
on line.